Una herramienta para sanar nuestras heridas infantiles y honrar al niño interior

madre y niño
trauma infantil

¿Puedes reconocer la dignidad y fuerza de tu niño interior herido? En este post compartimos una visualización para que, como adulto, conectes con ello y así favorecer la sanación de nuestros traumas infantiles.

Jordi Gil Martín - Doctoralia.es

 

Escrito por Jordi Gil Martin.

Psicólogo Barcelona. Terapeuta Gestalt.



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¿Cómo sanar las heridas infantiles? Visualización para reconocer la dignidad y fuerza de nuestro niño interior

Una cuestión clave para la sanación de nuestras heridas infantiles es reconocer la dignidad y fuerza de nuestro niño interior herido:

 

Siéntate en un lugar cómodo y adopta una postura corporal a medio camino entre la tensión y la relajación.

Imagínate que haces un viaje en el tiempo y te acercas a tu niño interior de cuatro años en su primer día de escuela.

Primero observa como es el lugar, ¿qué colores, espacios, número de personas, objetos,… distingues?

  • ¿Cómo se siente ese niño?
  • ¿Se siente seguro?
  • ¿Tiene miedo o está curioso?
  • De las cuatro emociones básicas (alegría, tristeza, enfado y miedo): ¿Qué dos emociones vive?
  • ¿Se siente apoyado/acompañado por sus padres?
  • ¿Tiene ganas de estar allí? ¿Preferiría estar en casa?
  • ¿Cómo te imaginas su cara?
  • ¿Cómo te sientes al verlo en este estado emocional-corporal?
  • ¿Qué dos emociones experimentas al verlo?
  • ¿Qué impulso corporal te nace?
  • ¿Qué te surge decirle?

Añade un par de frases más del tipo:

  • Reconozco tu fuerza.
  • Gracias por tu esfuerzo.
  • Te llevo en mi corazón.
  • Honraré tu esfuerzo.
  • Te daré una buena vida.

Y finaliza la visualización tomándolo desde tu amor, dándote un auto-abrazo o haciendo un gesto de reconocimiento.

Honrar al niño interior para sanar las heridas

Honrar el esfuerzo de nuestro niño interior, el que transitó situaciones agradables o desagradables, fáciles o difíciles, acompañado o solo, es darle ternura. 

 

Una cuestión que sana mucho nuestra herida infantil es en ningún caso sentir lástima o pena hacia nuestro niño interior. Todo lo contrario: admiración, orgullo y reconocimiento a su fuerza.

 

Los niños son muy fuertes.

 

Cuando pienses en tu niño o niña no te olvides de reconocer su fuerza. No cometas el error de sentir lástima o pena.

Nuestros niños heridos no soportaron lo que soportaron para después ser recibidos por los futuros adultos desde una pena insana.

 

Por Jordi Gil Martin - Co-Director Gestalt Salut Psicoterapia

Puedes contactar al autor a través del formulario al final de la publicación. 

Bajo licencia Creative Commons BY-NC-ND

 

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Comentarios: 1
  • #1

    Isela. (martes, 21 enero 2020 00:20)

    Muchas gracias por compartir.
    Me ayuda en mi proceso.