El Centramiento

Psicólogos y Terapeutas Gestalt de Barcelona. Más información:

¿Qué es el CENTRAMIENTO, y cuáles son sus funciones en el trabajo corporal?

 

Artículo publicado en la Revista Nº 37 de la AETG

 

Escrito por Jordi Gil, Psicólogo de Barcelona. Terapeuta Gestalt.

 

 


juncos
El centramiento

En la ayuda se trabaja con la atención, con la capacidad de la persona de darse cuenta de su experiencia, la acompañamos para que profundice en ella y pueda atender, sostener y gestionar la propia vivencia.  En el fondo siempre trabajamos con la conciencia del movimiento interno de nuestra experiencia en curso, sea de un modo estático o usando el desplazamiento corporal. Vivimos en el devenir del ajuste continuo organismo-ambiente.

 

Esta conciencia de las distintas experiencias por las que transitamos nos permite aprender a vivir, y a medida que se producen estos «darse cuenta», se fortalece un «yo» auxiliar desde el cual la persona aprende a acompañarse de un modo más ecológico.

 

Para que este darse cuenta se produzca necesitamos preparar al organismo, vivificarlo para aumentar la percepción de la experiencia presente mientras esta se da en continuum.

 

En el trabajo corporal es importante preparar el terreno del darse cuenta, es decir crear  unas condiciones que nos faciliten la toma de conciencia de lo que nos sucede en el suceder. Esta es la función principal de la fase de centramiento, activar nuestros sensores orgánicos para poder entrar con nuestros sensores activados en un trabajo de conciencia. La sensibilización es una primera parte del trabajo corporal que después nos facilita recoger sus frutos.

 

Dedicar a un tiempo a esta fase es importante para vehiculizar que la persona pueda entrar en una fase de escucha interna y externa desde la cual aprovechar al máximo las vivencias que se le propondrán a través de dinámicas y propuestas experienciales.

 

Esta sensibilización puede hacerse de muchas formas, un masaje por parejas, una pequeña meditación, un ejercicio de respiración, caminar por la sala desde distintos tempos, moverse desde la propia necesidad, trabajar distintos tonos, moverse desde el suelo, un trabajo de articulaciones,… un sinfín de opciones cuyo objetivo es activar una base atencional que nos permite focalizar, profundizar e indagar en nuestra experiencia corpórea. Se trata de acercarnos al organismo, de vivificarnos y de soltar el poco sensible piloto automático. El centramiento es la pista de despegue del darse cuenta. Nos permite contactar con una vivencia más interna y retirarnos de una existencia corpórea en dos dimensiones para pasar a vivirnos en 3D.

 

Disponemos y sensibilizamos al organismo a nivel de sensación, emoción y cognición para facilitar el darse cuenta de algo significativo y nutricio en estos tres niveles de conciencia. Se trata de activar nuestra capacidad de escucha sensorial, de afinar nuestro instrumento esencial, el organismo. 

 

Otras funciones del centramiento:

  • Despejar lo que nos impide estar en el presente y entrar en una conciencia de aquí y ahora.
  • Detener nuestra inercia del cotidiano y reenfocarnos en nuestra motivación de autoconocimiento.
  • Consolidar una actitud de conciencia para acercarnos y embarcarnos en las experiencias que se nos proponen. Facilitar el aprendizaje vivencial.
  • Establecer un puente, entre de dónde vengo (sea la casa, el trabajo, de un hospital, una cita,…) y el espacio de ayuda. 
  • Modular que el tono vital de la persona no sea ni alto ni bajo, que la persona no esté ni apagada ni muy enchufada a nivel energético. Facilitar un tono energético medio. 
  • Contactar con los otros y el espacio de un modo consciente.

 

 

El aporte del movimiento

Entrar en el movimiento es entrar de forma directa en la sensibilización de nuestro cuerpo. Activamos nuestro cuerpo a través del movimiento. Cuando la vía de trabajo corporal que se utiliza es el movimiento, este implica un claro desplazamiento en el espacio. Este moverse en el espacio nos permite acceder a cómo nos sentimos internamente en relación a un medio externo. Nos ubica de forma móvil en la relación organismo-medio. 

 

Esta “movilidad” facilita la conciencia muscular, respiratoria y energética. Implica una movilización que permite acceder a capas más profundas de nuestro organismo, y desde allí relacionarnos de un modo sentido con un medio interno y externo siempre cambiantes.  Accedemos vía movimiento de forma casi inmediata a las polaridades básicas del cuerpo: fuerza-debilidad, tensión-distensión, contracción-expansión. 

 

Otro aporte del movimiento es la rápida conciencia que da de peso, volumen y energía. Nos da conciencia física de cuerpo como unidad orgánica en un espacio. Al desplazar nuestros músculos, tendones y articulaciones nos conectamos a un yo físico. Este trabajo con lo muscular permite ablandar nuestra fijada coraza caracterial y proponer un menor endurecimiento de la misma en la relación organismo-medio.

 

Al trabajar con la graduación de nuestra tensión y el uso de nuestra energía la persona adquiere una mayor conciencia de cómo responde en sus relaciones y de qué actitud corpórea favorece su nutrición.

 

La constancia del trabajo en movimiento permite una mayor sensibilización base de la persona en su cotidiano y en sus relaciones.

 

 

Facilitadores del darse cuenta

Existen unos elementos a introducir en esta fase que son facilitadores del darse cuenta y que pueden acompañar el trabajo de conciencia a lo largo de una sesión. Enumeremos unos básicos.

 

Un gran sensibilizador de nuestra experiencia es la toma de conciencia de nuestra respiración la cual nos facilita percibir con mayor claridad nuestra experiencia presente y vivirnos como cuerpo. La conciencia de la respiración acompaña/facilita el darse cuenta,  nos facilita percibir y transitar nuestro nivel cognitivo, corporal y emocional a lo largo de un ejercicio o propuesta vivencial, pudiendo reconocer los fenómenos que vivenciamos y por donde transitamos. La respiración nos ayuda a estar con lo que nos sucede, a poder acompañarlo, masticarlo, digerirlo y metabolizarlo. Es un facilitador esencial del darse cuenta, su conciencia facilita la nutrición en el trabajo corporal. Es importante introducirla en el inicio de la sesión y mantener su conciencia a lo largo de la misma. Nos permite anclar nuestra experiencia y no dispersarnos en el movimiento.

 

Otro facilitador es la imitación, el movimiento guiado me permite entre otras cuestiones relevantes; sentirme en relación a otro, moverme desde otra plástica a la mía me permite salir de la propia y vivir otra y además desde la imitación puedo ablandar/desplazar de otro modo mis corazas físicas.

 

Un aspecto importante a trabajar también es la conciencia del tempo interno. Entrar en un detenerse mínimamente para ver qué nos pasa, reconocer: donde estoy, de donde vengo, adonde voy, vivirme en continuum.

 

Otra forma es la lentitud, hacer lo mismo de una manera más lenta, nos permite darnos cuenta de un modo más afinado de lo que nos va pasando y nos facilita ir reconociéndonos y ajustándonos. Aprender a modular mi tempo interno me permite un ajuste más ecológico en mis relaciones. 

 

El movimiento de manos y brazos me permite usar y tomar conciencia de mi energía, y del desplazamiento energético de mi cuerpo. 

 

Estos focos de atención nos facilitan entrar en nuestra experiencia y vivirnos como un yo energético-experiencial. 

 

Todas estas propuestas, actitudes, invitaciones, pueden ser adaptadas al contexto de la terapia individual. Un mínimo centramiento corporal inicial facilita que la persona acceda a un estado mínimamente alterado de conciencia desde el cual le sea más fácil registrar una información útil o nutricia y percibir algo nuevo o distinto a diferencia del estado de conciencia habitual.

 

 

Un centramiento es una sensibilización. La sensibilización nos permite afinar nuestro organismo, el instrumento esencial, para profundizar en nuestra experiencia.

Por Jordi Gil Martin - Co-Director Gestalt Salut Psicoterapia

Puedes contactar al autor a través del formulario al final de la publicación. 

Bajo licencia Creative Commons BY-NC-ND

 

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Comentarios: 1
  • #1

    Antoni Alcaide (sábado, 13 mayo 2017 11:56)

    He recibido con interés vuestras artículo sobre EL CENTRAMIENTO, y he pensado que os podría interesar mi trabajo sobre La "Terapia" del Buen Caminar, ya que el trabajo de centramiento a través de ENCONTRAR EL EJE Y DE LA RELACIÓN CON LA FUERZA DE GRAVEDAD es un tema central.
    Podéis entrar en el blog: terapiadelbuencaminar.blogspot.com
    Saludos