La resiliencia como respuesta a los traumas psicológicos infantiles

psicologia del trauma
trauma psicologico

En este post hablamos sobre la resiliencia como respuesta frente a los traumas psicológicos infantiles.

 

 

Escrito por Jordi Gil Martin.

Psicólogo Barcelona. Terapeuta Gestalt.



En Gestalt Salut puedes solicitar asesoramiento psicológico

en formato presencial u online.


Psicología del trauma en la infancia

Los niños heridos se ven obligados a ser resilientes.

 

La resiliencia es la capacidad de los seres humanos sometidos a los efectos de una adversidad, de superarla e incluso salir fortalecidos de la situación.

 

En ingeniería, se llama resiliencia a la capacidad de un material de absorber energía elástica cuando es deformado y de recuperarla cuando se deja de aplicar la carga. Para ser resilientes primero hemos sido traumatizados. La resiliencia es una respuesta de supervivencia y superación psicológica que se detona ante lo traumático.

 

¿Los traumas se superan?

Algunos niños fueron deformados para siempre, algunos otros recuperaron parte de su forma original, la mayoría siguen sesgados por la deformación inicial.

 

Necesitan ser creativos, y buscar otra vías, sustitutos o refugios para poder desarrollarse. Están obligados a ser creativos.

  • “me refugie en los libros”
  • “hice de la eficacia mi estrategia de supervivencia”
  • “siempre fui muy sociable fuera de casa”
  • “mi osito de peluche me acompañaba a otras partes”

 

El trabajo de adulto es que estas creaciones resilientes no condicionen todo su potencial.

 

  • “ahora valoro lo emocional, no solo lo intelectual”
  • “me permito descansar de mi eficacia”
  • “ahora busco más espacios para mí misma”
  • “uso mi antiguo osito para crear ilustraciones divertidas”

La superación del trauma infantil

Una infancia desgraciada sólo debe suponer empezar mal en la vida, por eso es necesario un profundo trabajo de conciencia en la vida adulta para que tus heridas y traumas infantiles no infecten tu percepción, tu emoción, tu cuerpo y tu pensamiento toda la vida. 

 

Lo mismo que te salvo te puede condenar. Depende de la dosis.

 

La factura de la resiliencia infantil son las secuelas de nuestras heridas y traumas infantiles.

 

No es posible sobrevivir sin secuelas. De la interacción entre la historia de nuestros padres, el daño que con menor o mayor conciencia nos hicieron, los contextos en que vivimos y de nuestros procesos resilientes surgen adultos, más o menos competentes, que entraran o no en un proceso de sanación de sus heridas.

 

Nuestra programación resiliente no pudo con todo, nuestro sistema operativo sufrió daños y pérdidas.

  • “A veces noto que mis cables hacen chispas”
  • “la ira me pierde”
  • “no consigo quererme”

Por eso las heridas y traumas infantiles deben ser atendidos.

 

 

Parte de la sanación es dar gracias a la resiliencia que existía en nuestros niños, por crecer más allá y a pesar de nuestras heridas.

 

La resiliencia y el trauma psicologico en la infancia: Recordemos el cuento de las ranitas en la crema de Jorge Bucay

Un cuento de Jorge Bucay nos recuerda nuestra capacidad de resiliencia:

 

“Había una vez dos ranas que cayeron en un recipiente de crema. Inmediatamente sintieron que se hundían; era imposible nadar o flotar mucho tiempo en esa masa espesa como arenas movedizas. Al principio, las dos patalearon en la crema para llegar al borde del recipiente pero era inútil, sólo conseguían chapotear en el mismo lugar y hundirse. Sintieron que cada vez era más difícil salir a la superficie a respirar. Una de ellas dijo en voz alta: No puedo más. Es imposible salir de aquí, esta materia no es para nadar. Ya que voy a morir, no veo para qué prolongar este dolor. No entiendo qué sentido tiene morir agotada por un esfuerzo estéril. Y dicho esto, dejó de patalear y se hundió con rapidez siendo literalmente tragada por el espeso líquido blanco. La otra rana, más persistente o quizás más tozuda, se dijo: No hay caso! Nada se puede hacer para avanzar en esta cosa. Sin embargo ya que la muerte me llega, prefiero luchar hasta mi último aliento. No quisiera morir un segundo antes de que llegue mi hora. Y siguió pataleando y chapoteando siempre en el mismo lugar, sin avanzar un centímetro. Horas y horas! De pronto... de tanto patalear y agitar, agitar y patalear...la crema, se transformó en manteca. La rana sorprendida dio un salto y patinando llegó hasta el borde del pote. Desde allí, sólo le quedaba ir croando alegremente de regreso a casa.”

 

Existen los niños caídos y los niños resilientes.

Gratitud y respeto a nuestro niño interior.


Por Jordi Gil Martin - Co-Director Gestalt Salut Psicoterapia

Puedes contactar al autor a través del formulario al final de la publicación. 

Bajo licencia Creative Commons BY-NC-ND

 

Últimos posts de nuestro blog:

El arte de escuchar:

12 sugerencias gestalticas


 

Esperamos que este articulo sobre la escucha gestáltica te sea nutricio y útil para tu desarrollo personal. Puedes dejarnos tus comentarios aquí abajo...

 

 

¡Déjanos tus comentarios sobre el artículo! 

Escribir comentario

Comentarios: 2
  • #1

    Núria (domingo, 09 junio 2019 12:26)

    Moltes gràcies per aquest post sobre la resiliència. Una abraçada.

  • #2

    Maty carmona (miércoles, 12 junio 2019 19:18)

    Agradezco me informe sede y horario de esta reunión gratuita y el costo posterior. Muchísimas gracias
    matyalborada@gmail.com