Las cinco etapas del duelo

mujer mirando al horizonte
cinco etapas del duelo

Las 5 etapas del duelo según la psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross es una de las descripciones más populares y usadas sobre el tema. Según esta autora las etapas del duelo, necesarias para sanar la vivencia de pérdida, son: negación, ira, negociación, depresión y aceptación. En este post hacemos un recorrido por cada una de ellas.

 

Escrito por Jordi Gil Martin.

Psicólogo Barcelona. Terapeuta Gestalt.



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“El duelo es un proceso, no un estado”

Anne Grant


Somos seres vinculares, nacemos y nos formamos en los vínculos. La experiencia de pérdida de un vínculo conlleva transitar un proceso emocional, hacer un duelo que nos permita metabolizar la pérdida.

  

Las 5 etapas del duelo según la psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross es una de las descripciones más populares y usadas sobre el tema.  Según esta autora las 5 etapas del duelo son: negación, ira, negociación, depresión y aceptación y son el recorrido que se transita para sanar la vivencia de pérdida.

 

El duelo tras la muerte de un ser querido u otros tipos de pérdidas

Cuando hablamos de duelo no sólo nos referimos al proceso por el que pasa una persona por la muerte de un ser querido, sino también al proceso emocional que vivimos al experimentar distintos tipos de pérdidas como puede ser un divorcio, cambio de lugar de residencia o de un trabajo significativo, pérdida de alguna parte de nuestro cuerpo, la jubilación, hacerse mayor, etc...El cambio nos obliga a afrontar la despedida de lo antiguo.

 

Estas fases del duelo no se atravesarán en un orden secuencial. La persona que experimenta el duelo transita por ellas, hasta que encaja la perdida.

 

Este proceso nos permite convivir con la pérdida y continuar nuestra realidad, sin que la pérdida se transforme en un trauma que condicione o interfiera nuestra vida. Una perdida se transforma en traumática cuando no es procesada o es negada.

 

Si bien como se menciona arriba, entramos y salimos de ellas hasta finalmente aceptar la pérdida como un hecho inherente a la vida. Lo importante es comprender cómo vivimos este proceso de duelo y en qué etapa nos encontramos.

 

 

A continuación visitamos cada una de estas fases.

Etapa del duelo: NEGACIÓN

Como respuesta inicial y de supervivencia psicológica, la persona doliente rechaza la realidad de la situación y negarla es bastante frecuente en el momento en que la noticia o el hecho impacta sobre nosotros. En este momento la persona no está preparada para soportar todo ese dolor. La función de esta fase es amortiguar el dolor, es como poner agua al café cuando está demasiado caliente para poder empezar tomarlo.

Es importante que la persona no se estanque en ella durante mucho tiempo, pues si no será incapaz de iniciar su duelo, y consciente o inconscientemente quedara fijada en su desarrollo.

Etapa del duelo: LA IRA

En esta etapa lo emocional se despierta. Empieza a hacerse evidente la realidad. El sentimiento de rabia o ira puede ir dirigido hacia el ser fallecido, un familiar, un amigo, un jefe, la vida o la sociedad, e incluso hacia uno mismo. El dolor es tan grande que uno se plantea la injusticia existencial de la situación de perdida e incluso puede llegar a cuestionarse el por qué y el sentido de vivir.

Esta ira es necesaria para iniciar un proceso emocional, es el despertar del corazón a través del dolor, el enfado del caballero para iniciar un nuevo camino, ayudará al proceso de superación y a no quedarse en una posición de víctima.

Etapa del duelo: LA NEGOCIACIÓN

La persona empieza a negociar consigo misma, que la vida es como es y que necesita retomarla desde un lugar de mayor vitalidad. Hacer un “pacto” o dialogar con la vida y con unos mismo par4a hallar un sentido nutricio a lo que ha sucedido para reiniciar proyectos vitales que doten de sentido a la p perdida y a la vida misma. Encajamos que la perdida es irreversible pero se negocian nuevas opciones, la vida no nos devolverá lo perdido pero nos ofrece algo nuevo que desconocemos y puede sernos nutricio. Se acepta que es necesario actualizar nuestro software con nuevas características. El héroe ya no se pelea con el obstáculo, escucha su mensaje y busca la manera de reiniciar el camino. 

Etapa del duelo: LA DEPRESIÓN

El dolor nos duele, lo sentimos y surgen sentimientos profundos de tristeza, incertidumbre, vacíos, dolor, impotencia, desazón y miedo ante la situación de perdida. Las pocas ganas de vivir aparecen, nos cuesta caminar sin lo perdido. La persona está comenzando a ver la realidad de la situación, “vi que ya tenía 60 años, y llore como el niño que ya no seré nunca más”. Cuando la padecemos experimentamos que durará para siempre, esta percepción no es cierta pero es importante respetársela. Es imprescindible pasar por esta etapa.

Etapa del duelo: LA ACEPTACIÓN

El doliente comienza a aceptar esa pérdida, comprendiéndola, resinificándola de sentido y entendiéndola como parte del vivir y de su destino. Las nuevas reflexiones permiten y activar nuevos mecanismos de sabiduría para encontrarse bien en el mundo sin lo perdido.

Conclusión: Cuando una persona pasa por un duelo:

A modo de conclusión, manifestar que la persona que pasa por un duelo no solo ve su vida alterada a nivel psicológico con estados anímicos de tristeza, ira, melancolía, apatía, culpa, nerviosismo, irritabilidad, sensación de vacío, … además, se ve afectada a nivel somático por dolores de cabeza, cansancio o falta de energía, trastornos del sueño, cambio de apetito, etc. que evidencian el transito emocional en el que se encuentra y que es importante atender y no descuidarlos o minimizarlos. La persona transita por el infierno, el purgatorio, el limbo y el paraíso de la existencia humana como en la Divina comedia de Dante.

 

Para este viaje la persona debe escucharse a sí misma y decidir si quiere ser acompañado por un profesional de la terapia.

Por Jordi Gil Martin - Co-Director Gestalt Salut Psicoterapia

Puedes contactar al autor a través del formulario al final de la publicación. 

Bajo licencia Creative Commons BY-NC-ND

 

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Parte II


 

Esperamos que este artículo sobre las etapas del duelote sea nutricio y útil para tu desarrollo personal. Puedes dejarnos tus comentarios aquí abajo...

 

 

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Comentarios: 7
  • #1

    Consuelo Hernández (lunes, 03 junio 2019 04:46)

    Hola mi hija tiene cáncer y he tenido problemas con mi esposo por no recibir el apoyo que yo quisiera, gracias por apoyar a todas las personas que pasamos por un duelo.

  • #2

    Maria (lunes, 15 julio 2019 02:35)

    Hola Consuelo entiendo tu situación no todos están conectados con la prueba y dolor ...hay personas q piensan en si mismas o es una forma de evadir la situación...hay personas q no concientizan la gravedad de las circunstancias e incluso ni al morir el ser querido la procesan siguen ensimismados y de forma egoísta piensan en ellos o como sacar provecho de la situación...así me ha pasado con la muerte de mi Padre...yo corriendo con la casa, su enfermedad, con inesperados arreglos de la casa por inundación y las lluvias e igualmente lidiar con mi padre enfermo y con el Alzheimer de mi madre...yo sola con la agresión de mi único hermano...no contaba con él para ayudarme....sólo Dios me ha ayudado y me ha dado la fortaleza para organizarme y sacar todo adelante e incluso yo desempleada y sin hacer las citas médicas para mí salud...uno se niega así mismo...por darse a los tuyos...en mi caso mis padres...hasta q papá le dio un derrame y lo hospitalizamos y en 15 días murió...y luego a menos de una semana de fallecimiento yo sigo lidiando con dificultades con mi hermano porque quiere aprovecharse y cobrar lo q no se ha ganado...eso me causa dolor una decepción muy grande....yo creí q seríamos una familia y cuidaríamos a mi madre pero no q en medio de estos momentos duros económicos en q quedamos desamparadas ...nos quiera quitar lo q no tenemos....si es duro toma fuerza y asesorate con médicos, con familiares y amigos y a nivel espiritual p q puedas salir adelante

  • #3

    Astrid carrera (martes, 27 agosto 2019 14:37)

    Hola,hace 3 años mi abuela falleció de cancer y hasta el día de hoy yo aún siento como que ella se hubiera ido ayer.

  • #4

    Gabriela (jueves, 29 agosto 2019 14:12)

    Hola soy lucre tengo 42 años, despues de 21 junto marido nos separamos, a los seis meses se ahorco paso un año y tres meses y mas pasa el tiempo mas duele,estoy en terapia hace mes. Su familia me culpo de lo que paso, no pude despedirlo, duele su ausencia casa día de mi vida

  • #5

    Alicia forte (domingo, 29 septiembre 2019)

    Hola yo perdi a mi mama hace 15 dias.me siento rara vacia.la extraño no se que hacer de mi vida.no puedo entender la muerte.me hago mil preguntas

  • #6

    Maria camus (lunes, 14 octubre 2019)

    En junio de este año perdí a mi amado esposo siempre se quejaba de cansancio y dolor de espalda fue a médico y le daban analgésico y masajes un día lo tuve que ir a buscar al trabajo pq no aguantaba su dolor lo lleve al hospital y no alcanzamos a llegar !! Le dio un infarto !! Fue muy duro culpe a todos y luego a mi misma creo que sólo fui yo la culpable!! Se que es algo que a todos nos pasará pero duele como sola y lloro duermo y lloro , lo extraño. Trató de animarme pasar tiempo con mis nietos ir a los controles médicos pero esto es fuerte .me dieron medicamentos y si por lo menos puedo dormir .se que esto es algo natural que el mundo sigue. Y que tengo que seguir ya sin el pero cuesta .duele!!

  • #7

    José Juan (domingo, 20 octubre 2019 15:25)

    hace un año falleció mi esposa, ha sido bastante difícil pasar por esto, ahora me doy cuenta como la vida dura un instante y debemos aprovecharla al máximo, porque todos estamos aquí por un propósito, algunos lo tenemos en días, otros en meses y algunos otros en años.
    Entiendo que la vida es así; agradezco al creador por haberme permitido conocerla tanto, en estos años que estuvo conmigo.
    Solo se adelantó un poco en el camino que tenemos marcado en esta vida pero que en su momento podré alcanzarla.
    Mientras tanto sigo adelante y ahora veo todo de otra manera. Se que no estoy solo pues me quedan sus hermosos recuerdos y un maravilloso regalo que me dejó, nuestra hermosa hija.