El stop diario: terapia Gestalt para la vida cotidiana

El día a día es duro por sí mismo, casi todos estamos en una maratón de acciones desde ir a trabajar, comprar, cuidar a nuestro hijo/a, negociar, conducir,…todos hacemos lo que podemos y sin ser conscientes de ellos descuidamos nuestro jardín interior, la velocidad a veces choca con el autocuidado y el stress es motivador hasta que nos deteriora en exceso, para poder prevenir daños mayores y tensiones además de nutrir nuestro jardín interno, es importante realizar un momento de pausa , un stop terapéutico.

 

Hacer un stop es importante porque:

-nos hace sentir que nos cuidamos y tratamos con respeto.

-nos permite asumir la responsabilidad de nuestra existencia.

-nos facilita contactar con el presente y con lo que nos sucede, que podemos hacer algo al respecto, nos emppodera.

-aumenta y recicla nuestra energía.

-posibilita contactar con nuestro interior y con lo de afuera , y poder contemplar nuestra vida

 

Es importante por un lado darse un espacio para dejarse sentir a nivel corporal (alivio, relax, serenidad, oxigenación,..) que sensación me indica bienestar, poder tener un indicador que me comunica cuando estoy cuidándome y cuando no. Si no se lo que busco no puedo reconocerlo, ni ubicarme claramente en mi existencia y todos sabemos que sentir asociamos a nuestro autocuidado.

 

Ejercicio; Evoca dos situaciones en las que sientes que te autocuidas y date cuenta como sentías tu cuerpo, tu emocionar y que tipo de pensamientos transitabas.

 

Una vez que sabemos lo que buscamos, esto nos orienta y facilita poder darse un momento de stop a lo largo del día, las religiones usan las oraciones, los mantras o la postración para darse una pausa que beneficia a uno mismo/a y a su alrededor.

 

Este stop es importante que lo personalices lo máximo posible a tu forma de ser y a  tus gustos si no lo harás, puede ser tomar un café en tal lugar , sentarse en un banco, tumbarse en el suelo, etc…últimamente suelo recomendar 5 minutos diarios de no hacer nada, y ver qué nos pasa con lo que nos sucede.

 

Naturalmente este ejercicio que diseñas para ti mismo, es importante que sea viable, fácilmente accesible, lo complicado aplaca al deseo, mejor pedirse 5 minutos que 10, así evitamos frustraciones futuras.

Poder hacer este ejercicio nos permite regar nuestro jardín y sentir que lo hacemos.

Saludos y sé tú jardinero.

 

 

Jordi Gil

Co-Director Gestalt Salut Psicoterapia

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