No castigarse por lo que no decidimos.

El sentido de este escrito y que tambien podria ser el titulo del mismo, es decir sí a la gestión y no al automachaque, en un punto mayormente pensamos que elegimos mucho de lo que nos sucede o nos pasa en la vida, si vemos nuestro vivir en perspectiva nos damos cuenta que a nivel existencial uno no elije ser hombre o mujer, ser introvertido o extrovertido,  que el aguacate nos guste o no y un largo etc..., son cosas que nos pasan , igual que a veces alguien nos atrae y no hemos decidido este impulso, hay personas que les gusta el mar y personas a las que no, siendo todo lo anterior legítimo y natural, esta claro que podemos trabajar y elaborar lo que nos trae la vida pero sí me parece importante que este crecer se haga con autocuidado sin pedirnos imposibles o machacarnos por ciertas cuestiones que no podemos decidir .

No decidimos si en media hora estaré contento o triste, una emoción , sensación o pensamiento me sobreviene , no decido todos mis pensamientos , me manejo con ellos y a veces me vienen ideas que no me gustan o que me molestan, como pensar en mi pasado cuando no lo quiero o tener fantasías sexuales con mi vecina. Naturalmente puedo alimentar o no las sensaciones o emociones que se acercan a la orilla de mi percepción, si tengo una sensación de nausea depende de lo que coma esta aumentará o no, igual que si me inunda la tristeza quizás ver una comedia la atenué, estos ejemplos nos indican que sí podemos gestionar lo que nos pasa, y que posiblemente una actitud más vital, optimista , motivadora y con un sentido de vida claro propiciara o no la aparición de determinados estado emocionales, corporales o pensamientos. Lo que sentimos es mucho mas aleatorio e imprevisible que nuestra gestión la cual si puedo facilitar o dificultar lo que sentimos o sentiremos. Ser conscientes de como muchas veces no elijo lo que me pasa y vivirlo como una liberación no como un ser menos importante nos permite tomar la vida de una forma más real y pedirnos acciones con más sentido.

El poder discriminar lo que depende de mi o no me permite no castigarme o autoexigirme en exceso y sin sentido, nadie se castiga por tener sed porque hacerlo por tener un ataque de nostalgia o fantasías sexuales no deseadas, otra cosa es que hago con ellas que hago con  lo que me pasa, como me posiciono ante una enfermedad o que me toque la lotería. La autoexigencia a veces se nutre de lo imposible como cuando nos autoexigimos no tener miedo o no sentir nuestra debilidad, sencillamente a veces tenemos miedo y también somos débiles, lo fundamental es como me trato en estas realidades.

Este discriminar es un claro indicador de salud, nos permite reconocer nuestra grandeza y nuestra humildad en la vida, sobretodo nos puede ahorrar automachaques innecesarios y usar esta energía en gestionar lo que vivimos y lo que la vida nos trae. 

Jordi Gil Martín
 
Co-Director Gestalt Salut
 

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Comentarios: 1
  • #1

    Antonio (martes, 26 agosto 2014 18:47)

    ES cierto es dificil no castigarse