Guía de Constelaciones Familiares

¡Con cinco pinceladas!

Si tienes curiosidad por las constelaciones familiares, estás pensando en hacer un taller  o una sesión individual, o te planteas formarte como constelador familiar, tal vez leer las 5  pinceladas que escribimos aquí pueda servirte para acercarte a este maravilloso mundo con algunas herramientas más.

Madre e hijo
Constelaciones familiares

En Constelaciones familiares los comportamientos de las personas no se puede entender sin el contexto.

En Constelaciones Familiares sabemos que cada uno de nosotros se comporta de distinta manera en una reunión familiar, ya que en cada familia existen unas leyes y unas normas implícitas o explicitas que condicionan lo que puedo hacer o lo que no puedo hacer. En otros contextos, como la pareja o el trabajo, nos movemos de otra forma, allí se co - crean otras pautas de comportamiento.  

Bert Hellinger, el creador de las Constelaciones Familiares, enfatiza en mirar a una persona en su contexto con quien se relaciona más o menos, sobre todo a quien no ve (los excluidos), y cuál es/era su papel en ese ambiente.

Al constelar no hacemos la misma cosa que un médico, que atiende a una persona y hace un diagnóstico sin preguntar al paciente cuando empezó su dolencia (quizás ésta empezó después de su ultimo divorcio, o después de una discusión con sus padres). Descontextualizar es sólo ver una parte. En Constelaciones Familiares ampliamos nuestra mirada. Todo es relacional.

 

En Constelaciones familiares evitamos pensar en causa-efecto. Contemplamos lo multi-relacional.

Un malestar se da en relación a hechos, emociones y comportamientos en un contexto determinado, el contexto influye en los factores. Cuando hablamos de causas sistémicas en constelaciones familiares nos referimos a la relación entre las partes que configuran el todo. No es solo un factor el que nos mantiene enganchados a una situación de malestar o bienestar.

Si el hijo se coloca en un lugar un poco más receptivo el padre quizás se acerque más, casi imposible discriminar quién origino el anterior movimiento de separación, todo influye, y caer en víctimas y perpretadores, o buenos y malos, es una visión reducida para abarcar lo complejo y la riqueza de las relaciones.

 

En constelaciones familiares sabemos que nuestra mirada cambia lo observado

El observador tiene una parte importante en su descripción. ¿Cómo manejo el núcleo de lo que vivo y percibo? Todo lo que decimos, lo decimos desde la perspectiva de un observador. Nos incluimos a nosotros mismos cuando realizamos la observación.

Si me cambio de lugar no te veo de la misma manera, igual que cuando me cambio de asiento en el cine, o si me limpio un poco de juicios puede sentir que echo de menos a mi padre.

Somos un actor de nuestra vida que puede ser visto por nuestro observador interno, y éste por otro observador... y así hasta encontrar nuestra paz o vernos un poco menos distorsionados.

A veces decimos “Ellos son los malos” y no pensamos en nuestra contribución a esa lectura de una situación, y obviamos que ni los malos son tan malos, ni los buenos son tan buenos.

Mujer abrazando un árbol
Constelaciones familiares

En una constelación individual o grupal, el lenguaje enfatiza lo que sucede.

El lenguaje es la forma de construir el mundo en que vivimos, y en constelaciones familiares esto puede comprobarse en cada constelación, por ejemplo, mediante el uso de frases.

Cambiamos lo que tenemos a nuestro alrededor con nuestro lenguaje. Todos nos contamos una historia de nuestra biografía, es importante ver cómo nos contamos lo que nos va pasando, y cómo configuramos la narrativa de lo que somos o no, de lo que nos hicieron o no.

Para mí fue una gran sorpresa darme cuenta que mi infancia fue mucho mejor de lo que yo me contaba, desde ahí puede reescribir mi historia, salí de lo escrito para poder reescribirme. Por eso es importante comprometerse con la palabra ya que ésta teje nuestro estar en la vida y no es lo mismo decirle a alguien “sin ti no puedo vivir” a decir “sin ti siento que la vida me costará más durante un tiempo”.

 

Conectándose con el presente-futuro:

Podemos discriminar tres espacios en el tiempo y en la vida:

  • Lo que fue o no fue,
  • Lo que es ahora
  • Lo que vendrá.

Muchos/as a veces nos apoyamos en el pasado y en el presente obviando la fuerza que nos puede dar apoyarnos en el futuro, ¿cómo me imagino de aquí un año?, ¿qué sueños quiero encarnar?, ¿hacia donde quiero direccionarme en la vida?. Estas preguntas permiten proyectarme en el futuro y nutrirme de él.

El árbol necesita alimentarse de la lluvia que empieza a caer o del viento que asoma por el horizonte, sino solo se alimenta de lo vivido y del transitorio presente le cuesta más crecer y nutrirse. Apoyarse en el futuro nos permite caminar hacia…

 

Por Jordi Gil. Psicólogo, terapeuta Gestalt y constelador familiar de Barcelona

 

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Comentarios: 1
  • #1

    Claudia (viernes, 29 noviembre 2013 13:15)

    Gracias por el post. Muy bueno