¡Escucha a tu cuerpo! Terapia Gestalt, abordaje corporal y movimiento

 

En este artículo hablamos del cuerpo, la casa en la que vivimos. El abordaje desde la terapia Gestalt y otros enfoques psico-corporales es muy potente para tomar conciencia y contacto del cuerpo, con toda la información que nos provee (como un GPS para movernos en la vida) y todo su potencial. Aquí compartimos aprendizajes y experiencias... y algunas sugerencias en forma de semillas que esperamos que germinen en nuestros lectores.

 


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El cuerpo que permite: Terapia Gestalt y abordaje psico-corporal


Incluso Freud en sus primeros escritos afirmaba que el yo es el cuerpo. La terapia Gestalt también considera que nuestro organismo es una gran fuente de información capaz de discriminar qué nos gusta o no, de diferenciarnos respecto al otro, detectar personas o estímulos, nos facilita conectarnos a emociones, a sensaciones, nos da conciencia de ser, de espacio, de tiempo... 

 

 

Cuando sufrimos, el cuerpo puede ser una gran fuente de dolor y muchos hemos sido los que han querido liberarse de él y de su poder mediante ayunos, ascetismos o drogas.

 

El cuerpo se convierte en un paradigma que nos obliga a posicionarnos ya que, aunque lo neguemos, sigue estando, no desaparece, sólo desaparece la conciencia del mismo, no su existencia. El cuerpo es nuestra primera y última realidad material.

 

Para ser lo que uno es, el organismo es una poderosa fuente de información, no es el enemigo, es la casa en la que vivimos, el navío con el que transitamos por el día a día con nuestras facilidades y nuestras dificultades, una brújula o GPS para movernos en la vida.

 

La terapia Gestalt, el movimiento y otros abordajes psico-corporales nos permiten aprender desde el cuerpo, como una valiosa fuente de información que:

 

  • Nos permite localizar nuestras emociones y desde esa conciencia poder gestionar lo que nos sucede
  • Nos conecta a los sentidos y desde ahí al presente, a la realidad espacio-   temporal
  • Permite distinguir lo agradable de lo desagradable, lo que nos alimenta o  desnutre.
  • Nos conecta al placer y al dolor, y permite distinguir los estímulos que nos son nutricios o nocivos.

 

terapia gestalt y abordajes psico corporales

¿Qué más podemos aprender desde el cuerpo, la terapia Gestalt, el movimiento y el abordaje psico-corporal?

Difícil tener una buena vida sin reconciliarnos con nuestro cuerpo, con su capacidad de conectarnos al disfrute, al placer y al dolor, que nos avisa de que algo va mal. Su  guía nos aleja o nos acerca a personas u objetos, nos permite valorar al otro y a  nosotros mismos, lo que nos gusta o no, lo que nos molesta o no, identifica  nuestro espacio vital y un largo etc.…

 

Con terapia Gestalt aprendemos que lo obvio es que el cuerpo nos acompaña cual sombra de lo que somos, y no hay sombra sin persona, ni persona sin cuerpo.

 

En el día a día el funcionar del cuerpo es automatizado por una agenda, unas obligaciones, unos compromisos, el cuerpo flexible y ágil que se nos concedió al nacer se transforma en un coche metálico que conducimos a lo largo de la semana, aunque de vez en cuando le pongamos gasolina ya sea con comida, sexo u algún placer... 

 

Ante ello consideramos necesario encontrar momentos de auténtico stop y de reciclaje, que no hacen falta que sean largos de tiempo y quizás sí precisan de:

  • Conectarse a los propios sentidos.
  • Tomar nuestra respiración
  • Conectar con  el vació y descansar en el
  • Sentir al otro desde la lentitud o la quietud
  • Ir a lo lento, lo armónico
  • Reconocer nuestra experiencia interna
  • Tomar conciencia de la respiración y aflojarnos o energetizarnos con ella.
  • Sentir la experiencia interna y abrirse desde allí a lo externo. Mirarse de dentro hacia fuera

 

Este stop puede ser en forma de meditación, de terapia psico-corporal, tomando clases de Movimiento Vital Expresivo, o simplemente sin tener que hacer nada en especial, un paseo, un baño, cada cual lo puede hacer a su manera y adaptárselo a su manera de ser y de hacer.

 

Al reciclar el cuerpo, nuestra energía, todos hemos vivenciado que el cuerpo es agradecido... Prueba a masajearte los pies y verás como estos responden rápido a su estimulación.

 

Otra manera de no olvidarnos de nuestra corporalidad es mantenernos en su escucha, escucharlo para detectar lo que necesita y ser coherentes con lo que nos pide, ya sea descanso, intimidad, contacto, deporte… Esto es una habilidad que puedes entrenar, la terapia psico-corporal es una forma de hacerlo.

 

"Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos." E. Galeano

 

Al fin y al cabo somos lo que hacemos con nuestro cuerpo, lo exigimos o negamos, lo apresuramos o respetamos nuestro tempo, lo nutrimos, lo amamos o despreciamos, lo reciclamos o esperamos a que duela...

 

Mi cuerpo es mi templo, el lugar donde vivo, el lugar que me permite reflexionar, que me permite ser, donde reside lo sagrado. Sentir mis manos y mis pies al unisono y cómo mi respiración, a través del diafragma, conecta la parte baja de mi cuerpo con la alta y me conecta a la vida, y de algún modo me conecta a mi existencia en el presente y a los demás.

 

En el libro Baba Om de Tom Heckel se afirmaba “sólo estás donde está tu respiración” que es como decir sólo estás donde tomas conciencia de tu cuerpo. Y añadimos que, con terapia Gestalt aprendemos que el contacto necesita de conciencia, que es el canal por donde sentimos la vida.

 

Sólo decirte:

Be water my friend

Be body

 

 

 

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